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La Coctelera

Categoría: familia

El 1x1 del Brasileirao 2009

El análises uno por uno de los 20 equipos que disputaron el Brasileirao 2009:

1. Flamengo: Entre Adriano y Petkovic le dieron el título al Fla, el primer equipo que gana el Brasileirao sin haber sido el mejor equipo en la primera o en la segunda vuelta, pero al fin y al cabo, el que fue más regular. Pese a ganar el Campeonato Carioca, el inicio de liga fue difícil y la directiva decidió un relevo en el banquillo a finales de julio, lo que supuso la llegada del interino Andrade y la salida de Cuca. El Flamengo era entonces undécimo a ocho puntos del liderato y sólo cinco por encima del descenso, pero la reacción fue inmediata. Los 19 goles del pichichi Adriano resultaron decisivos, así como algunos que marcó el veterano Petkovic en partidos tan importantes en el tramo final como ante el Palmeiras (0-2), el Atlético Mineiro (1-3) y Náutico (0-2), todos ellos fuera de casa y en los que abrió el marcador. El Flamengo acusó demasiado la salida del centrocampista Ibson a Rusia y la lesión del lateral izquierdo Juan, aunque jóvenes valores de la casa como David, Erick Flores, Bruno Mazenga y Willians dieron la cara y resultaron decisivos. Con una economía precaria, el gran reto de la nueva directiva será mantener el bloque que logró el título tras 17 años de espera para la próxima temporada.

2. Internacional de Porto Alegre: A priori, la mejor plantilla del Brasileirao, que se reforzó con jugadores de la talla de D'Alessandro, Kléber, Fábiano Eller, Edú o Bolaños. El Inter fue de más a menos, y si bien finalizó en segunda posición, queda un sabor agridulce a los colorados, que perdieron gas incomprensiblemente en los últimos meses. Tras finalizar la primera vuelta como líder, el Inter acusó demasiado las bajas de Nilmar, quien se fue al Vilareal, y de Alex, traspasado al Lokomotiv de Moscú, así como los altibajos del argentino D'Alessandro, capaz de ofrecer grandes recitales de fútbol como de pasar desapercibido a lo largo de los 90 minutos. Los goles de Alecsandro mantuvieron vivos a los gaúchos, quienes optaron en la segunda vuelta por prescindir de Tite -quien logró la temporada pasada la Copa Sudamericana y el Gaucho'09- y poner en su lugar a Mário Sérgio. El argentino Guiñazú destacó nuevamente al mantener a flote el centro del campo con su garra, mientras que los prometedores Taison, Guiliano y Sandro fueron las sorpresas de un Inter que la próxima temporada volverá a disputar la Libertadores.

3. Sao Paulo: Los tricampeones de liga se quedaron a una victoria de ganar la cuarta consecutiva. Fiel a su estilo, el tricolor paulista fue como un Diesel, de menos a más, aunque esta vez tuvo algunos pinchazos por el camino en su recta final que le impidieron ganar el título. El equipo se reforzó con Washington, Júnior Cesar y Arouca, además de las apariciones de los canteranos Marlos, Jean y Sérgio Mota, aunque tardó demasiado en acoplarse. El mal inicio lo pagó con la destitución de Muricy Ramalho, el técnico que había hecho tricampeón al Sao Paulo, quien fue reemplazado por Ricardo Gomes. El ex jugador brasileño le dió un poco más de luminosidad al aburrido juego de Muricy, y con él, el equipo hizo una remontada espectacular. Las bajas del portero y capitán Rogério Ceni y de Hernanes, el cerebro y mejor jugador del equipo, pesaron demasiado en el Sampa, que se puso las pilas en el tramo final con las aportaciones de la columna vertebral (Hugo, Dagoberto, Miranda, Borges..). Las derrotas ante el Botafogo (en la antepenúltima jornada por 3-2) y ante el Goiás (penúltima jornada por 4-2) acabaron con las aspiraciones del Sao Paulo, quien se ha consolidado como uno de los grandes del país y posee el poder económico y deportivo necesario para luchar de nuevo por el Brasileirao 2010.

4. Cruzeiro: Espectacular. Sólo así podría definirse la actuación de los mineiros en este Brasileirao, que si tuviera algunas jornadas más, tendría el Cruzeiro como máximo aspirante. El conjunto de Adílson Batista no se centró en la liga hasta el mes de julio, cuando terminó la Copa Libertadores. Los de Belo Horizonte centraron sus esfuerzos en la máxima competición continental, en la que cayeron finalmente en el partido de vuelta de la final en casa ante el Estudiantes de La Pata. El mazazo que supuso vino acompañado por el adiós de piezas clave como el mediapunta Ramires, Gerson Magrao o Wagner. Pero llegó el mediapunta Gilberto, quien estaba desaprovechado en el Tottenham, y cambió por completo la dinámica del equipo. El Cruzeiro hizo una segunda vuelta espectacular (fue el mejor equipo) y terminó entrando en la Libertadores en la última jornada. Un inesperado pinchazo ante el Fluminense en casa (2-3) y dos empates (ante el Gremio en casa y frente el Atlético Paranaense fuera, ambos por 1-1), privaron a la 'Raposa' de luchar por el título. Y lo hizo sin su estrella, el delantero Kléber, lesionado buena parte de la temporada. Sin embargo, el portero Fábio, el lateral Jonathan, el centrocampista Marquinhos Paraná y el delantero Wellington Paulista mantuvieron a flote a los mineiros, en los que Juan Pablo Sorín apenas pudo disputar un partido antes de colgar las botas por sus constantes problemas físicos. En la última jornada, regresó Kléber...y con sus dos goles, clasifició al equipo para la próxima Libertadores. Qué hubiera pasado de no disputar sólo 14 partidos (7 goles)?

5. Palmeiras: La gran decepción de la temporada. Líder durante buena parte de la competición, terminó fuera de la Libertadores por deméritos propios, con una caída en picado en el tramo final que dilapidó la ventaja de ocho puntos que llegó a tener. Llegaron Edmilson, Keirrison, Cleiton Xavier, Pablo Armero, Obina, Vágner Love, Figueroa, Ortigoza o Robert, pero el título se le escapó incomprensiblemente al 'verdao'. A finales de junior, Vanderlei Luxemburgo era despedido del cargo de entrenador al criticar la actitud de Keirrison, quien fichó por el Barcelona pocos meses después de haber llegado al club de la Palestra Itália. Llegó en su lugar otro de los técnicos más prestigiosos de Brasil, Muricy Ramalho, quien fiel a su estilo nada vistoso pero muy efectivo, condujo al grupo hasta el liderato. Con un Diego Souza estelar, el Palmeiras se las prometía muy felices hasta que cayeron lesionados Pierre y Cleiton Xavier. El primero hacía el trabajo sucio en el centro del campo, y el segundo, era el escudero de Diego Souza y el arma secreta del equipo, con su velocidad y su olfato de cara a portería. Sin ellos, empezaron los problemas. Diego Souza bajó su rendimiento y el equipo se resintió. Tres derrotas consecutivas (3-0 en Recife ante el Náutico, 0-2 en casa contra el Flamengo y 2-0 ante el Santo André) encendieron las alarmas e hicieron perder el liderato a los paulistas. La tensión en el equipo era tan grande que estalló en el descanso del Gremio-Palmeiras, cuando Maurício y Obina se ensarzaron a puñetazos sobre el césped y fueron despedidos automáticamente del club. La derrota ante el Botafogo supuso la culminación de la mala segunda vuelta del equipo, que se quedó fuera de la Libertadores. Ni el premio que recibió Diego Souza como mejor jugador del torneo sirve para contentar a la decepcionada torcida palmeirense, incrédula ante la caída de su equipo.

6. Avaí: Sin duda alguna, la revelación del campeonato. Los de Florianópolis regresaron a la Serie A tras 30 años de asusencia por la puerta grande. La clave del éxito estuvo en el banquillo, donde Paulo Silas, tras conseguir el ascenso y ganar este mismo año el Campeonato de Santa Catarina, guió al equipo con un fútbol muy vistoso y ofensivo que fue la gran sorpresa de la temporada. Sin grandes nombres, el Avaí sorprendió por sus rápidos contragolpes y por la calidad del centro del campo. Fernando, Léo Gago y Marquinhos llevaron el ritmo del equipo, junto a los goles de William y Muriqui, los dos delanteros, que sorprendieron a varias defenses con su calidad y su velocidad. El inicio no fue fácil, y la primera victoria no llegó hasta la séptima jornada. Sin embargo, una racha de cinco victorias consecutivas y de diez jornadas invicto catapultaron al equipo hasta la zona media, llegando incluso a luchar por una plaza en la Libertadores, que sólo el relajamiento de saber que el objetivo -la salvación- ya estaba conseguido, impidió lograr. La mala notícia pero, llegó con la conclusión de la liga: Paulo Silas no llegó a un acuerdo para renovar su contrato y no se sentará en el banquillo de los blanquiazules la próxima temporada.

7. Atlético Mineiro: Junto al Palmeiras, el otro equipo que tuvo una bajada incomprensible en su rendimiento en el tramo más importante. Llegó a ser líder y estuvo buena parte de la temporada luchando por la primera posición, pero acabó el año perdiendo los cinco últimos partidos ligueros, lo que le alejaron del título y de la Libertadores. La gran figura fue Diego Tardelli, quien finalizó con 19 goles como máximo goleador del torneo junto a Adriano. Su buena campaña le valió incluso para volver a la selección brasileña. Precisamente, el equipo acusó su baja durante los partidos que estuvo convocado con la 'seleçao'. Junto a Tardelli, Éder Luis fue el otro responsable de hacer los goles de un conjunto muy compacto que gracias a su fuerte centro del campo, con Márcio Aráujo, Jonílson, Evandro y Carlos Alberto. Con la competición ya iniciada, los de Celso Roth se reforzaron con el guardameta uruguayo Carini (Múrcia) y el centrocampista Correa (Dínamo de Kíev), que aportaron un plus más de calidad, especialmente Carini, quien, tras varios años sin cumplir las expectativas en Europa, se reivindicó con el 'Galo'. La derrota en casa ante el Flamengo, a falta de 5 jornadas, inició el declive del equipo, que cerró la temporada injustamente con un 0-3 en casa ante el Corinthians que supuso el cese de Celso Roth, a quien la directiva no perdonó la bajada del rendimiento en el mes final.

8. Gremio de Porto Alegre: Una de las mayores decepciones desde el inicio. El tricolor gaúcho contaba con un plantel de lujo, pero sus números fuera de casa (sólo una victoria) le condenaron. El Gremio fue el equipo más goleador (67 tantos) y consiguió un record, terminar invicto el campeonato como local, algo que todavía no se había producido nunca. Lo cierto es que el tricolor fue muy irregular todo el año y las lesiones tampoco ayudaron. Con un ataque de lujo (Maxi López, Herrera, Perea y Jonas para dos plazas), a la hora de la verdad la figura que el portero Víctor, elegido como mejor guardameta del campeonato. La irregularidad de hombres clave como Tcheco, Souza o Rever condenaron a los gauchos, quienes contaban con ganar la Copa Libertadores y sufrieron un golpe al ser eliminados en semifinales ante el Cruzeiro. Douglas Costa, la gran perla de la cantera tricolor, tampoco terminó de explotar. Ya con la temporada empezada, llegaron Túlio y Fábio Rochemback, dos mediocentros de contención que tampoco aportaron el empuje que necesitaba el Gremio. Pese a tener la Libertadores a tiro durante varias jornadas, siempre perdió la ocasión de alcanzarla fuera de casa. Para colmo, la marcha del técnico Paulo Céstar Autori antes de finalizar la liga (aceptó una oferta Qatar), no ayudó a encontrar la estabilidad necesaria.

9. Goiás: Sin la misma historia ni tradición que los grandes del país, el noveno puesto del Goiás podría considerarse un éxito, aunque viendo su evolución, no puede verse como positivo. Los de Goiánia fueron una de las revelaciones del campeonato hasta que la presión pudo con ellos y dejaron de luchar por el título y por la Libertadores y se centraron en alcanzar una plaza para la Copa Sudamericana. En los últimos años, la tranquilidad y estabilidad económica que vive el club han permitido al Goiás dar un salto de calidad, con fichajes de renombre que consolidan el club como uno de los que tiene más futuro en la Serie A. El ataque que formaron el veterano Iarley y Felipe (25 goles entre los dos) fue una de las claves de los esmeraldinos, que fueron el segundo equipo más goleador. Aunque también fueron el tercer conjunto que más goles encajo, pese a tener a un valor como Júlio César, elegido por segundo año consecutivo como mejor lateral izquierdo del torneo. La llegada del centrocampista Léo Lima ayudó mucho a los de Hélio dos Anjos, aportando un plus de calidad en el centro del campo. Más tarde, llegó Fernandao, quien regresaba a su antiguo club, aunque los problemas físicos le impidieron que brillara como lo hizo años atrás con el Inter. Tras una gran primera vuelta, los 20 puntos que consiguió en la segunda (fueron el segundo peor equipo) impidieron que se lograran cotas más altas.

10. Corinthians: El Timao inició el campeonato con los deberes hechos, tras haber ganado el Campeonato Paulista y la Copa de Brasil, con lo que se aseguró una plaza en la próxima Libertadores. Era favorito el Corinthians, un equipo que subía de la Serie B, para ganar el Brasileirao? Como recién ascendido no, pero con Ronaldo en su plantilla, sí. El Fenómeno fue la gran atracción de los de Mano Menezes, el gran fichaje mediático de la temporada junto a Adriano. 11 goles en 19 partidos fueron su tarjeta de presentación, aunque las lesiones le privaron de jugar más, con lo que el equipo vio reducidas sus opciones en la liga. Ronaldo fue decisivo en la final del Paulista y en la de Copa, pese a su estado de forma. En la liga, también destacó con algunos golazos, pero él solo no fue suficiente para mantener al equipo en la lucha por el título. La pérdida de Cristian y André Santos con la temporada ya iniciada (se fueron al Fenerbahce), mermó al equipo, que fue muy irregular. Llegaron refuerzos latinos (los argentinos Defederico y Escudero y el paraguayo Balboa), aunque no compensaron el nivel que aportaban Cristian y André Santos al juego, igual que Edu, quien no tuvo muchos partidos para mostrar la calidad que no pudo enseñar en el Valencia. Las dos novedades junto a Ronaldo en ataque al inicio de temporada, Jorge Henrique y Souza, tampoco vieron portería como se esperaba (6 goles entre los dos), por lo que la décima posición final refleja lo que fue la trayectoria del Timao en este Brasileirao.

11. Barueri: Otra grata sorpresa. Subido de la Serie B, el club paulista debutaba en la Serie A, tras haber sido fundado en 1989 y ser profesional desde 2001. Y sin miedo a nada ni nadie, realizaron una gran campaña, en la que apenas llegaron a pasar apuros. Estevam Soares fue el artífice del éxito en la primera vuelta, en la que estuvieron siempre entre los primeros clasificados. Sin embargo, aceptó una oferta del Botafogo y fue el preparador físico Diego Cerri quien se hizo cargo del grupo durante 13 jornadas, hasta que Luís Carlos Goiano cogió las riendas y finalizó la temporada. Pero ni con tantos cambios en el banquillo el equipo se resintió. El trío atacante que formaron al inicio Thiago Humberto, Val Baiano y Pedrao fue letal en los primeros compases de la liga, hasta que Pedrao, ídolo de la torcida, se fue a los Emiratos Árabes. Val Baiano se lesionó posteriormente y el equipo se resintió, pero entonces apareció la figura de Fernandinho, un puñal por la banda que fue elegido jugador revelación del campeonato. Un buen equipo que sufrirá ahora con el más que probable asedio que recibirán sus titulares, lo que debilitará la plantilla para la próxima temporada.

12. Santos: Temporada para olvidar para el Peixe, con una decepcionante decimosegunda posición. Inició la temporada Vágner Mancini, el sorprendente entrenador que la campaña pasada hizo un gran fútbol con el Vitória, pero los resultados no acompañaron y tras ser cesado, llegó Vanderlei Luzemburgo, quien volvía al club de Vila Belmiro por cuarta vez. Sin una gran plantilla, el Santos se olvidó pronto de entrar en la próxima Libertadores, por lo que se centró en una permanencia que no fue difícil de lograr. Las únicas alegrías fueron las que dieron los jóvenes Neymar y Paulo Henrique Lima, especialmente el primero, la gran perla del club y uno de los mayores talentos que hay en Brasil ahora. Neymar finalizó con 9 dianas en 30 partidos y fue la única alegría de la torcida del 'peixe' en una temporada para olvidar. No le funcionó a Luxemburgo la combinación entre jóvenes y veteranos, ya que sólo los primeros dieron la cara. Futbolistas consolidados como Emerson, Luizinho, Léo, Triguinho o Kléber Pereira se vieron perjudicados por los problemas físicos, lo que impidió al Santos luchar por algo más que por la permanencia.

13. Vitória: Los baianos lograron la permanencia un año más, aunque supo a poco. Paulo César Carpeggiani inició la temporada ganando el Campeonato Baiano y con un buen arranque en el Brasileirao, aunque los buenos resultados desaparecieron pronto y fue reemplazado por Vágner Mancini, entrenador del equipo el año pasado y que inició el año al frente del Santos. Con varios jugadores que llegaron con la temporada ya iniciada (Leandro Domingues, Roger, Derlei...), el Vitória no pudo alcanzar los primeros clasificacos, a pesar de hacer de su estadio Barradao un fortín. Pero sólo dos victorias y 13 derrotas como visitante, terminaron con las opciones de los baianos, que la temporada pasada ya fueron la revelación y también perdieron fuelle en los últimos partidos. Una victoria en los últimos ocho encuentros acabaron con las opciones de los rojinegros de llegar a la Libertadores y los dejaron fuera de la próxima Sudamericana.

14. Atlético Paranaense: Se llevó un buen susto el 'Furacao', que acarició el descenso aunque finalmente se salvó. El año empezó con la conquista del Campeonato Paranaense, con Geninho en el banquillo. Sin embargo, los malos resultados hicieron que fuera reemplazado por Waldemar Lemos, quien sólo duró unas semanas en el cargo y fue sustituido por Antonio Lopes. El veterano técnico, que la temporada pasada no había podido ayudar al Vasco a salvar el descenso, fue el revulsivo que necesitaba el equipo, que empezó a ver la luz y salió del pozó, aunque con muchos problemas para hacer gol: fue el equipo menos goleador. Paulo Baier, que llegó con la liga ya iniciada, fue el jugador estrella que salvó al equipo con sus 8 goles, a pesar de sus 37 años. Sus acciones a balón parado y sus centros resultaron decisivos y permitieron a sus compañeros, como Marcinho o Wallyson, ver puerta. También destacaron el colombiano Valencia y Wesley, piezas fundamentales en el centro del campo, así como la torcida, que convirtió la Baixada da Arena en un estadio casi inexpugnable.

15. Botafogo: Sufrió lo indecible el Fogao, que estuvo a un paso de caer a la Serie B. Ney Franco inició el año en el banquillo, ganando la Copa Guanabara y finalizando segundo en el Carioca, tras perder la final ante el Flamengo. Los problemas económicos hicieron que la plantilla fuera renovada casi en su totalidad, aunque pronto se vio que los fichajes -muchos de ellos desconocidos-, encajaron bien. Sin embargo, todo se truncó con la marcha de la estrella Maicosuel al Hoffenheim, ya que el esquema del Botafogo estaba planeado alrededor del mediapunta. En la liga, los resultados al inicio no fueron muy buenos y estuvo luchando siempre para no caer en la zona de descenso, lo que propició el adiós de Ney Franco y la llegada de Estevam Soares, procedente del Barueri. A su vez, llegaron jugadores que ya habían estado en el club, como Lúcio Flavio o André Lima, acompañados de otros como Jobson, o Jonatas. Pero las lesiones tampoco acompañaron, ni la irregularidad del equipo: fue incapaz de ganar dos partidos seguidos en tota la competición. Pero cuando parecía ser un serio candidato al descenso, el Fogao sacó su orgullo, liderado por su capitán Juninho y acompañado por el espíritu ganador de Leandro Guerreiro. La victoria por 0-1 en  Beira Rio ante un Inter que se jugaba el título fue el primer aviso de los cariocas de que no se rendirían fácilmente. Ganaron en casa a aspirantes al título como Atlético Mineiro, Sao Paulo y Palmeiras (este último en una final a vida o muerte) y rivales directos como el Coritiba o el Náutico, lo que permitió al Botafogo salvarse y continuar un año más en la Serie A.

16. Fluminense: El Fluminense demostró que los miráculos en el fútbol existen. El tricolor carioca cayó en puestos de descenso en la décima jornada y no salió de ella...hasta la 37ª. Muchas derrotas y desilusiones en un equipo que aspiraba a hacer algo importante esta temporada, pero que entró en una dinámica negativa de la que le costó lo indecible salir de ella. Llegó el internacional Fred como fichaje estrella, junto a la vuelta de Thiago Neves tras no haberse adaptado al Hamburgo, pero pronto se pudo ver que alguna cosa no encajaba en el Flu. René Simoes inició la temporada, pero cayó en marzo y fue reemplazado por Carlos Alberto Parreira, quien no mejoró los resultados. Se buscó un revulsivo en Renato Gaúcho, quien había conducido el tricolor a ser subcampeón de la Libertadores en 2008. Pero ni Renato logró enderezar el rumbo y se buscó a la desesperada la opción de Cuca, quien había sido destituido del Flamengo días atrás. Y con él, se logró el milagro. Pese a no empezar demasiado bien, la recuperación de Fred fue clave. Sus once goles en el tramo fueron vitales para la salvación, como las 11 últimas jornadas, en las que no perdió un partido y ganó 7. De pasar a tener un 98% de posibilidades de bajar, finalmente llegó a la última jornada dependiendo de él, fuera del descenso y con una final en Curitiba ante los locales: el empate a uno, junto a la victoria del Botafogo, mandó a segunda a los paranaenses, haciendo realidad el milagro de los cariocas. Y además, la racha coincidió con la fase final de la Copa Sudamericana, en la que el Flu llegó a la final...y tras perder 5-1 en Quito ante la LDU, se quedó a un sólo gol de igualar la final, aunque como en la Libertadores, el título finalmente voló hacia Ecuador. Pese a que la salvación no esconde el fracaso en sí de la temporada, el mismo Fred resumió el sentimiento del grupo tras lograr la salvación: "tal y como ha ido todo, la salvación es como si hubiéramos logrado un título". Simplemente, fue espectacular.

17. Coritiba: Dramático final para el Coxa, que tras estar salvado buena parte de la temporada, terminó bajando por una combinación fatal de resultados: empató ante el Fluminense, pero la victoria del Botafogo en casa le mandó directamente a Segunda. Un sólo gol separó al Coritiba de la salvación, aunque ahora, dos años después, vuelve a la Serie B. René Simoes fue despedido por los malos resultados y en su lugar llegó Ney Franco, quien pareció enderezar al equipo pero terminó viendo como caía en el pozo en la última jornada. En el césped, el Coritiba estubo guiado en todo momento por el veterano Marcelinho Paraíba, quien mantuvo a salvo al equipo con sus 14 goles. Por sus pies pasaron todas las jugadas del Coxa, ya sea a balón parado o jugado. Con él, el argentino Ariel, Marcos Aurélio o Bruno Batata también fueron los hombres importantes en el ataque, aunque flanqueó demasiado en defensa, en la que no hubo una línea fija de jugadores. Jaílton y Donizete cumplieron en la media. El no haber ganado ninguno de los últimos tres partidos condenó al Coritiba, así como el empuje del Botafogo y el Fluminense.

18. Santo André: 24 años después de su última (y única) participación, el Santo André regresaba a la Serie A, liderado por el veterano Marcelinho Carioca, clave en el ascenso la temporada anterior. Los paulistas fueron desde el inicio un candidato al descenso y no pudieron escapar de él, aunque se mantuvieron hasta la última jornada con opciones para salvarse. El 'pie de ángel' fue el líder del equipo a sus 38 años, ayudado por el delantero Nunes, quien vio puerta hasta en 13 ocasiones. Los paulistas confiaron sus opciones en veteranos como Carioca, Rodrigo Fabbri o Gustavo Nery, pero fueron presa fácil de sus rivales.

19. Náutico: El único consuelo para los pernambucanos fue quedar por encima de su rival ciudadano, el Sport. Pronto se vio que esta temporada no terminaría tan felizmente como la pasada, en la que el Náutico logró la permanencia. La plantilla perdió calidad y algunos de los refuerzons no dieron la talla, por lo que el equipo vivió de los goles de Carlinhos Bala (12) y Gilmar (10), lo que no fue suficiente para lograr la permanencia. Fue el equipo más goleado y el segundo que más rojas vio (12), lo que muestra los nervios que se vivieron entre los pernambucanos, que ahora jugarán en estadios más parecidos a su inadmisible Afilitos, indigno de primera división.

20. Sport: De ganar la Copa de Brasil en 2008, disputar la Copa Libertadores en 2009...a jugar la Serie B en 2010. El Sport puso la directa hacia la Segundona desde el inicio. Sin una plantilla para disputar al mismo tiempo la Libertadores y el Brasileirao, pronto se metieron en el pozo y ya no salieron más. El joven Vandinho, con 7 goles, fue una de las pocas alegrías de la temporada, así como Wilson y Fabiano, que marcaron 8 cada uno y fueron de los pocos que dieron la talla. Los fichajes en el banquillo y en el césped no funcionaron y el Sport, al que le queda ver el consuelo de ver como el Náutico le acompañará al infierno de la Serie B, tras haber tenido la gloria de disputar la máxima competición continental sólo unos meses atrás.

The Ramírez family

The Ramírez family al complet per Nadal.
A sota, tots els cosins, i per últim, el més gran amb el més menut.