Llum amb aigua i lleixiu
La setmana passada vaig poder anar, acompanyat de la Jacinta, l`Antonio (fotògraf) i el Luis (el meu amic taxista) a Sao Gonçalo, una població força pobre a l`altre costat de la badia de Guanabara. El motiu era poder veure el projecte d`il·luminació amb ampolles de plàstic que ha començat a dur a terme Ampla, la filial d`Endesa a Brasil, entre les comunitats més pobres. Es tracta simplement d`agafar una botella de coca-cola i omplir-la d`aigua i lleixiu. Després, es fa un forat al sostre d`uralita per encaixar-hi la botella, que queda allà penjada. La veritat és que fa bastanta llum, però jo li veig un problema: no es pot apagar de nit!! De totes maneres, amb aquest sistema les famílies s`estalvien pagar l`electricitat que consumeixen les bombetes. Paguen 120 reais (uns 50 euros) perquè vinguin els operaris i facin tota l`instal·lació. Per ara, s`està fent a Sao Gonçalo, Itaboraí i Magé, que són les poblacions que es veuen en aquest mapa, a l`altre cantó de la badia.
Tot i que l`experiència va ser bona perquè la zona era gairebé una favela, el millor de tot va ser la mariscada que va caure al final al port de Niteroi, amb un peix al forn i una samfaina que es van fer pagar, però que bé s`ho valien. Aquí penjo la crònica que va fer la Jacinta i les fotos que el gran Antonio Lacerda va fer per EFE.
| BRASIL-ENERGÍA (crónica) |
| Una botella y un chorro de lejía llevan luz a viviendas pobres de Río |
Jacinta Rivera Las botellas, que se insertan en la techumbre de las casas, dejan pasar la luz del sol a través de su plástico transparente, de forma parecida a las antiguas claraboyas, aunque con ventajas sobre éstas, como la impermeabilidad, su durabilidad y su precio, que es extremadamente barato. El proyecto está destinado a hogares de las zonas más humildes del estado de Río de Janeiro, en los que viven familias de muy baja renta, y se basa en el aprovechamiento máximo de la luz solar, escasa en viviendas que, por su construcción y ubicación, con frecuencia carecen de ventana.
Este sistema de iluminación natural permite que las familias vean "bastante reducida" su factura de electricidad, según contó a Efe Marta da Silva, una de las beneficiadas por el programa puesto en marcha por Ampla, compañía distribuidora de energía eléctrica que forma parte del grupo Endesa en Brasil. En la familia de Marta, una brasileña de unos 50 años que vive en la barriada Porto Do Rosa, en São Gonçalo (Río de Janeiro), todo el mundo está desempleado, y tan sólo su marido realiza algún trabajo esporádico que les permite sobrevivir a duras penas.
Antes obtenían la electricidad de la red de un vecino y ahora pagan "todo correcto, gracias a Dios", dice Marta quien, según cuenta, no sabía que su situación anterior era ilegal. Un par de estas botellas, instaladas hace tres meses en su salón-cocina, proporcionan luz durante el día. "No podríamos pagar la factura normal de luz. Ahora lo hacemos puntualmente y ya no estamos en una situación ilegal", aseguró la mujer con una amplia sonrisa de satisfacción, agregando que el dinero que ahorra "lo invierto en mejorar la alimentación de mi familia". La iniciativa proporciona un ahorro de hasta el 30 por ciento en la factura eléctrica, según fuentes de Ampla. Otro de los hogares donde se instalaron las nuevas "lámparas" es el de Fernanda. Ella asegura que su casa, con sólo un cuarto en el que duermen su madre, su hermano pequeño, su hija y ella, está "mucho más bonita" ahora que entra la luz "incluso con la puerta cerrada". "Ahora todo el mundo viene a beber agua fría a mi casa", aseguró entre risas, refiriéndose a la nueva nevera. Aunque de momento tan sólo unas 20 familias, que fueron indicadas por la propia comunidad como las más necesitadas de la zona, se han beneficiado de este proyecto, Gomes estimó que a final de año el número podrá llegar a mil. El sistema de las botellas de plástico no es nuevo. En 2001, cuando Brasil sufrió una gran crisis energética provocada por una caída drástica en el nivel de las represas debido a una severa sequía y que obligó al gobierno del entonces presidente Fernando Henrique Cardoso a lanzar una plan de emergencia y racionamientos, un hombre de Minas Gerais inventó el método, que ahora se intenta aplicar de forma más sistemática para paliar las carencias de las favelas de Río. EFE jrt/ag/sc (con foto y vídeo)
Río de Janeiro, 7 jun (EFE).- Un poco de ingenio y la iniciativa privada han llevado la luz a hogares pobres de Río de Janeiro en los que antes reinaba la oscuridad fuera de noche o de día. Mediante un método simple, consistente en la instalación de una botella de plástico transparente rellena con agua y algo de lejía en el tejado de la casa, estos hogares han conseguido que la luz inunde el interior de sus precarias viviendas.

Según el coordinador del proyecto, Antonio Afonso Gomes, la luz generada por cada botella equivale a una bombilla de entre 40 y 60 vatios. Un requisito es que el tejado de la casa sea de teja de fibra de cemento, y no de hormigón. Gomes explicó que el agua de las botellas se mezcla con un poco de lejía para que permanezca limpia durante unos tres años, al término de los cuales se debe cambiar el líquido. Las botellas son fijadas con silicona para evitar que el agua de la lluvia entre en las casas. La iniciativa de la empresa, que se inscribe en un conjunto de proyectos de responsabilidad social desarrollados por el grupo Endesa, incluye además la mejora de la instalación eléctrica en esas viviendas, el suministro de neveras de bajo consumo, de lámparas ecológicas para horario nocturno y algunos consejos que les ayudan a ahorrar en la cuenta de la luz, indicó Gomes.










jacin dijo
Sigo prefiriendo nuestro incomparable trabajo con las guarras de la moda
10 Junio 2008 | 05:25 AM