Leo en varios medios el titular "Patxi López, primer lehendakari no nacionalista", después de haber sido elegido hoy máximo responsable del gobierno vasco en sustitución de Juan José Ibarretxe.

Me sorprende el "no nacionalista", sobre todo después de ver los resultados de las elecciones en Euskadi. Pese a identificarse de socialista y de izquierdas, López y los suyos no tuvieron ningún problema en pactar con su gran rival en España, el PP, partido casi ultraderechista, para poner fin a la hegemonía del PNV en aquellas tierras.

Lo hicieron de una forma totalmente democrática, en una muestra de lo que tiene que ser la salud de la democracia, como es la alternancia en el poder. Hasta aquí, todo correcto.

Lo más curioso es ver las declaraciones de López una vez se supieron los resultados de las elecciones, en las que el PNV de Ibarretxe ganó nuevamente con un 38,56% de los votos (30 diputados, uno más que en las anteriores elecciones), seguido del PSOE, en este caso PSE, con el 30,71% de los votos (25 diputados, 7 más de los que tuvo en 2005): "Acepte la derrota, señor Ibarretxe", le espetó López.

Qué derrota? O muy mal me enseñaron las matemáticas de pequeño o quien ganó las elecciones fue, y de largo, el PNV. Y eso que no pudieron participar en ellas los partidos de la izquierda abertzale, a prohibición de la siempre anacrónica justicia española, una de las instituciones que parece que todavía vive en la dictadura. El PSOE no tuvo reparos en pactar con sus enemigos del PP para hacerse con el dominio en Euskadi. Tantos y tantos insultos, broncas, discusiones y demás en el Congreso y en el Senado para debatir cualquier estupidez y ningún problema a la hora de ponerse de acuerdo para un pacto político, a priori mucho más complicado. El motivo es bien lógico, mantener unida la nación rojigualda, no fuera que se rompiera. Y nada mejor que hacerlo dominando las dos partes más rebeldes, Catalunya primero y el País Vasco ahora.

En Catalunya pusieron fin a un largo período de dominio de CIU, que ya tocaba, todo sea dicho, para pasar al famoso tripartito, primero con Maragall y ahora con el "inigualable" Montilla. Pujol, además de su carisma y valor como político, dominaba hasta 7 idiomas, o sea, de tonto no tenía nada. Le sucedió Maragall, también con estudios y cierto carisma, para terminar con José Montilla, que apenas domina lengua y media y la palabra estudiar le suena a chino. Así van las cosas en Catalunya, de mal en peor, en gran parte gracias al buen trabajo de su presidente y su partido.

Y qué le espera a Euskadi? Pues de momento, un lehendakari que pese a haber nacido allí, no sabe hablar euskera. Si no ha hecho el esfuerzo en sus casi 50 años de edad que tiene, menos lo hará ahora. Y seguramente, como está haciendo su colega Montilla en Catalunya, con el permiso de ICV y ERC, aniquilar poco a poco lo que se diferencie o no se identifique con su Ejpaña natal, única, grande y libre, decían unos y siguen diciendo otros.

Tristemente en España, sólo hay dos partidos políticos importantes, PSOE y PP. Por suerte, los electores en Catalunya y Euskadi cuentan con más opciones para ir a votar, algunos de ellos llamados "nacionalistas", al defender los intereses de su país. Pero a la hora de la verdad, como se ha podido comprobar, los más feroces nacionalistas son los partidos de Madrid, capaces de todo para que la grande y libre no se rompa. Si no, no se entendería que un mismo partido pacte con dos partidos tan alejados entre sí como son ERC y PP en dos territorios distantes pero con el mismo objetivo. A la hora de la verdad, todo vale. El PP, al menos, va con la cara descubierta y no esconde nunca sus intereses ni intenciones, lo que es de agradecer y totalmente respetable.

En el PSOE se autodeclaran de izquierdas, aunque actúan como si fuera la falange para no ser menos que el PP a la hora de defender la patria. Me parece tristísimo que en un país de la UE lleguen a presidentes alguien sin ningún tipo de estudios (que es del todo loable, pero como en la mayoría de los casos, se confirma que es porque las neuronas que tiene dentro del cerebro se cuentan con los dedos de la mano), alguien incapaz de hablar la lengua de su tierra y alguien de quien un presidente vecino, directamente se mofa de su inteligencia.

Pero no deja de ser el reflejo de lo que es el partido en sí y, sobre todo en Catalunya y Euskadi, sus votantes, auténticos catetos. No todos, pero sí la mayoría. Sólo hay que ver el mapa electoral y en que partes sacan los votos. Inmigrantes inadaptados o tan justitos que sólo saben argumentar que son "de izquierdas". En España entiendo que el mapa electoral es diferente al no tener más opciones, pero no en Catalunya y el País Vasco.

De los nacionalistas catalanes se pasó a los nacionalistas españoles en la Generalitat, y de los nacionalistas vascos se ha pasado a los nacionalistas españoles en Vitoria. Y en Madrid? Allá siempre hay un partido nacionalista, como se ha demostrado, se llame de izquierdas o de derechas. Un Pepe gobernando en Catalunya y un López en Euskadi, gracias a los votos de miles de borderlines que sólo se saben identificar de izquierdas, sin saber el motivo. Así son el PSC y el PSE, o sea, el PSOE, actualmente. Si Pablo Iglesias levantara la cabeza y preguntara donde están los valores del partido que un día fundó...