La FIFA y su ética
Corea del Norte consiguió ayer, por segunda vez en su historia, clasificarse para disputar un Mundial de Fútbol, 44 años despúes de su única presencia, en Inglaterra'66. Bajo las órdenes de Kim-Jong Hun, los norcoreanos sumaron el punto que necesitaban (0-0) ante Arabia Saudí, quien también se jugaba el pase a la fase final, para asegurarse su presencia en Suráfrica el año que viene.
En términos estrictamente deportivos, Corea del Norte ganó merecidamente su participación en el próximo Mundial, al quedar en el segundo puesto de su grupo asiático de clasificaciçon, por detrás de sus enemigos de Corea del Sur, ya clasificados. Con tres victorias, tres empates y dos derrotas, a Corea del Norte le valió el gol que marcó Mun-In Guk en casa ante los árabes el pasado noviembre, para lograr el pase al Mundial, puesto que ambos equipos terminaron empatados a doce puntos. Me tenía tan encuriosido ver si saben o no jugar a fútbol en un país que lo único que saben hacer es obedecer lo que dice el dictador supremo, que me tome la molestia de ver el Corea del Sur-Corea del Norte (1-0) y el partido de ayer en Arabia. Juego defensivo, muy ordenados y disciplinados, pero sin ninguna fantasia. Para el dato, sus tres figuras juegan en Rusia,
Corea del Sur y Japón. Todo aclarado.
Ahora bien, mi gran pregunta es saber si un país como Corea del Norte debería poder participar en una competición tan importante como un Mundial. Primeramente, ellos mismos, ultracomunistas, deberían renunciar moralmente, puesto que un Mundial de Fútbol no deja de ser la expresión del capitalismo y del consumismo en términos deportivos, igual que los Juegos Olímpicos. Pero partiendo de que a sus líderes les interese participar en la competición, por un simple tema de visabilidad y propaganda, creo que la FIFA debería impedir la participación de Corea del Norte ahora mismo, al ser probablemente el régimen más cerrado y paranoico del mundo. Sí, ya sé que política y deporte no deben mezclarse nunca, pero...cúando no se ha mezclado? Es imposible no hacerlo. La FIFA tiene en la realidad más poder que el COI, por el simple motivo del poder que tiene el fútbol en cualquier parte del planeta. Por muy grande que sea el COI y muchos deportes que agrupe, apenas aparecen declaraciones en los medios de Jacques Rogge, su actual presidente. De Blatter pero, las tenemos diarias y hasta en la sopa. La última, defendiendo el fichaje de Cristiano Ronaldo por el Madrid.
La FIFA presume de tener en marcha varios proyectos en distintos lugares, ya sea para ayudar a las clases sociales más marginadas, para normalizar la presencia de la mujer en el deporte o intentar evitar la discriminación de los homosexuales. Perfecto. Pero de proyectos morales con los que dar ejemplo, nada de nada.
La semana pasada, el Consejo de Seguridad de la ONU consiguió aprobar, con los votos de China y Rusia incluídos (por fin, milagro!!!), una dura condena al régimen estalinista de Corea del Norte por sus ambiciones atómicas, entre las que se incluye un enorme embargo de materiales al país asiático. Corea del Norte representa ahora mismo la máxima expresión de lo que es una respresión de una dictadura: hasta los cortes de pelo están regulados y fijados por el gobierno de Kim Jong-Il.
Hijo de Kim-il-Sung, el actual tirano, en sus últimos días de vida, actúa de un modo feudal despiadado pero también extrañamente moderno. Ensalzado de manera faraónica, su cumpleaños es una fiesta nacional, como también el del padre. El culto dedicado a Kim il-Sung es una verdadera religión, de hecho se le han atribuido muchos milagros. El mismo Kim Jong-Il es venerado hoy en día como el hijo de un Dios único y su imagen se multiplica, junto a la del padre, en estatuas monumentales y en construcciones de auténticos templos dedicados a su culto, como aquellos de los emperadores de la época confuciana. Pyonyang, reflejo del poder absoluto, parece una verdadera ciudad santa dedicada al culto del padre y del hijo. Toda la arquitectura urbana es un homenaje titánico a la única monarquía comunista hereditaria, dominada por la torre de la “Juche” -“autarquía”- cuyo nombre se debe a la ideología propugnada por el Amado Líder y, culminada por una grandiosa llama de cristal que está siempre iluminada, mide más de 150 metros.
El culto al padre de la patria se une al culto para militarilizar el país, el que más % de su presupuesto destina a defensa. Un dinero perdido que hace que su población padezca malnutrición.
Parte de la estrategia para el mantenimiento del régimen es sostener una continua amenaza de guerra contra sus vecinos, especialmente Corea del Sur y Japón. De esa manera se vende en casa la idea de que el país está rodeado de enemigos; y se justifica el altísimo costo que tiene el mantenimiento de la espina dorsal del régimen, las Fuerzas Armadas
Además, ese poderío sirve para chantajear al extranjero. La estrategia de Corea del Norte ha sido, desde hace al menos tres lustros, amenazar con la guerra por cualquier pretexto, para luego obtener concesiones. Éstas pueden ser ayuda alimentaria o envíos de combustible a un país en donde la gente sufre altos niveles de desnutrición y la energía eléctrica no se conoce fuera de las principales ciudades.
Buena parte de la política extorsionadora de Corea del Norte se basa en dos principios: que en cualquier momento y sin decir "agua va" puede atacar a sus vecinos; y que ese ataque, de dos años a esta parte, puede ser nuclear, con misiles balísticos capaces de alcanzar Tokio.
Sí, ya sé que en el anterior jugó China, y que si miraramos libertades y otras cosas básicas de la democracia, seguramente sólo se permitiría jugar el mundial a Norguega, Dinamarca, Suecia y Finlandia, y tal vez Suiza o Austria. Pero siempre hay un cabeza de turco, y creo que está la FIFA ante una ocasión inigualable de establecer una seria de valores democráticos para participar en la competición con mayor repercusión del mundo. Y más ahora, que tendría el total apoyo de la ONU, dada la situación que se vive con Corea del Norte.
El problema, como siempre, es que Blatter y cía.no pueden condenar a los dirigentes de Corea del Norte...ni a los de ningún país. Porque la primera dictadura que existe en el deporte, es la suya, la de la FIFA, tan intransigente que no admite que un gobierno interfiera en ninguna federación, ni que sea para limpiarla de los corruptos que ocupan todos los cargos futbolísticos federativos en el mundo. Así estamos...
