El 2 de julio de 2008, el Fluminense rozó la gloria deportiva al perder la final de la Copa Libertadores de América. El equipo de Río de Janeiro, apoyado por las 80.000 almas que llenaron el mítico Maracaná, logró igualar la ventaja del 4-2 que se había llevado en el partido de ida, disputado en Ecuador, ante la Liga Deportiva Universitaria de Quito. Tres goles de la estrella del Flu, Thiago Neves, llevaron al equipo a la prórroga tras el 3-1 con el que terminaron los primeros 90 minutos y que igualaron la final. El tiempo extra finalizó sin goles y se llegó a la tanda de penaltis, en la que la suerte le dio la espalda al conjunto brasileño, que perdió por 1-3 desde los once metros.

Aquella noche, Renato Gaúcho, técnico tricolor, alineó a Fernando Henrique en el arco; Gabriel, Thiago Silva, Luiz Alberto y Júnior César en defensa; Ygor, Arouca, Conca y Cícero en el centro del campo y a Thiago Neves y Washington en ataque. A lo largo del partido, entraron también Dodó, Maurício y Roger. El Flu tenía sin duda uno de los mejores equipos de su historia, pero tras la fatídica final, el equipo empezó a desmontarse. El lateral derecho Gabriel y el polivalente Cícero aprovecharon el mercado de verano para irse a Europa, en el Panathinaikos y el Hertha de Berlín respectivamente. Ambos continúan, a día de hoy, indispensables en sus equipos.

Hasta alcanzar la final, la trayectoria deportiva del Flu en la competición fue impecable. El club volvía a la Libertadores por tercera vez en su historia, 13 años después de su última participación. El billete lo había logrado al ganar en 2007 la Copa de Brasil, por lo que el equipo se reforzó a consciencia para la máxima competición de Sudamerica. Sin embargo, la tercera posición conseguida en el Campeonato Carioca de 2008 sembró algunas dudas sobre el equipo, que por suerte, desaparecieron pronto.

El tricolor carioca debutó en la Libertadores a lo grande (6-1 ante el Arsenal de Sarandí) y fue el mejor equipo de la primera fase, con 13 puntos, con lo que se aseguró disputar la vuelta de cada eliminatoria en casa. En octavos de final se deshizo del Atlético Nacional de Colombia por un golbal de 3-1 y le tocaron las dos 'gordas' del torneo, Sao Paulo y Boca Júniors, en las siguientes rondas. En cuartos de final, el Flu se deshizo del campeón brasileño Sao Paulo con un gol de cabeza en el último de Washington, que significaba el 3-1 e hacía inútil el 1-0 de los paulistas en la ida. Y en semifinales, se cargó al otro favorito al título, el Boca Juniors de Riquelme, que tras ceder un 2-2 en La Bombonera, se rindió a la magia del Marcaná, donde perdió por 3-1. Al final, sólo la fatídica tanda de penaltis, la LDU y su portero Ceballos impidieron al Flu proclamarse campeón de América.

A la vez que el equipo rozaba el éxito en el continente, la situación en la liga brasileña era bien diferente. Renato Gaúcho priorizó la Libertadores y el tricolor carioca actuó en la primera parte de la liga con los suplentes y algunos juveniles. Al finalizar la Libertadores, el Fluminense estaba en situación de descenso en el Brasileirao y su figura, Thiago Neves, se fue a los Juegos Olímpicos de Pekín con su selección y ya no volvió a Río, ya que fue contratado por el Hamburgo alemán. En el Brasileirao pero, las cosas no fueron tan fáciles como se creía y al equipo le costó mucho salir de la zona roja. Tanto sudor le costó el cargo a Renato Gaúcho, quien fue reemplazado por Alex Stival 'Cuca'. Con él en el banquillo los resultados no mejoraron y tuvo que ser René Simoes, el 'filósofo' de los técnicos brasileños, quien consiguiera sacar adelante al equipo, que terminó el campeonato brasileño en 14a posición, ganando además una plaza para la Copa Sudamericana del 2009. Por el camino otra mala notícia, el adiós de Dodó, quien no aceptaba su suplencia y, tras una discusión con Cuca, rescindió su contrato con el club.

Sin embargo, el 'éxito' en la Libertadores le pasó factura al Fluminense. A las bajas de Gabriel, Cícero y Thiago Neves a media temporada, se unieron las de piezas clave como Thiago Silva (Milan), Júnior César, Arouca y Washington (los tres se fueron al Sao Paulo), Ygor (Portuguesa) o Roger (Vitória), que se abandonaron la Cidade Maravilhosa tras finalizar el Brasileiro 2008 en diciembre. Sólo tres de los jugadores que disputaron de inicio la final de la Libertadores (el portero Fernando Henrique, el central y capitán Luiz Alberto y el mediapunta argentino Darío Conca) siguieron esta temporada en el grupo.

La renovación fue profunda, pero el equipo de Laranjeiras, conocido por ser históricamente como el de la clase alta de Río de Janeiro, contó con el dinero del patrocinador Unimed para hacer de nuevo una gra plantilla. Ficharon a Fred, delantero internacional del Lyon, como refuerzo estrella, además de Fábio Santos, que jugaba en el mismo equipo, prometedores centrocampistas brasileños como Jaílton (Flamengo) o Diguinho (uno de los mejores en su puesto en Brasil), Leandro Amaral (quien había sido fichado al inicio del curso pasado pero debió voltar al Vasco de Gama por un problema con su traspaso), el delantero Roger (Sport), los centrocampistas Leandro Domingues (Vitória) y Leandro Bonfim (Vasco da Gama) o el lateral izquierdo Leandro (Palmeiras), además de la vuelta de Thiago Neves, quien no cuajó en Alemania, entre otros.

René Simoes fue el encargado de dirigir el nuevo proyecto, en el que tras varios años, el Flu partía como principal favorito al Campeonato Carioca. Con una buena plantilla a su disposición, y unos rivales teóricamente inferiores (el Flamengo ahogado con sus problemas financieros y todavía sin Adriano, el Botafogo rehaciendo su plantilla con jugadores de segunda clase y el Vasco en Segunda División), el tricolor fracasó: fue eliminado por el Botafogo en las semifinales de la Taça Guanabara (primera vuelta del Carioca) y en las semifinales de la Copa de Río (segunda vuelta del torneo) ante el Flamengo, por lo que sumó otro año en blanco en el estadual (la última vez que ganó fue en 2005). La directiva no aceptó el mínimo señal de debilidad y cesó a Simoes tras caer en las semifinales ante el Botafogo. Fue reemplazado por Carlos Alberto Parreira, asesor futbolístico del club y que ganó el Mundial de 1994 con Brasil.

Con Parreira llegaron los primeros movimientos en la plantilla. Se fueron los Leandro (Domingues, Bonfim y el lateral zurdo), Roger y Jaílton entre otros, sin apenas haber jugado. El equipo alcanzó los cuartos de final de la Copa de Brasil, pero cayó por un global de 3-2 ante el Corinthians de Ronaldo, futuro campeón del torneo. Cierto es que hubo mala suerte en el tema de las lesiones (Diguinho sufrió una pulmonía a principios de año y fue baja varios meses, Leandro Amaral con problemas musculares apenas ha jugado, lo mismo que Fábio Santos, quien hasta julio no pudo jugar su primer partido, Fred se lesionó en las primeras jornadas de liga, a Bonfim las lesiones no le dejaron jugar...) y en el rendimiento de hombres como Thiago Neves, lejos de su mejor nivel. Pero el nivel de los jugadores que fueron llegando era muy lejos de lo que se esperaba de un histórico como el Flu, teórico aspirante al título liguero esta temporada. Mucha juventud e inexperiencia y demasiadas llegadas y salidas de jugadores dejaron al equipo, desde un inicio, en la parte baja de la tabla.

Parreira fue cesado tras una derrota ante el Santo André, el interino Vinícius Eutrópio dirigió al grupo dos partidos y en su lugar vino, en julio, Renato Gaúcho (foto), un año después de haber sido sustituído. Pero con él las cosas tampoco mejoraron y terminó cesado el pasado lunes, tras perder 2-0 ante el Santos, resultado que deja el equipo último con apenas 16 puntos tras 22 jornadas, a 8 de la salvación. Nuevamente Cuca será el elegido para tratar de tirar adelante al equipo, que cada vez parece más hundido.

Igual que el resto de clubs cariocas (y casi todos los del país), las cuentas del Flu están en números rojos, y de los grandes. Por suerte, el patrocinador Unimed y su presidente, Celso Barros, no han escatimado esfuerzos para realizar contrataciones. Pero aquí aparece uno de los principales problemas, ya que la directiva ficha cuando puede por su cuenta y el patrocinador por la suya. El actual presidente, Roberto Horcades (al cargo desde el 2005), puede presumir de haber ganado la Copa de Brasil de 2007 (el primer título nacional en 23 años) y ganar el Carioca del 2005, además de la final de la Libertadores. Pero administrativamente y financieramente, el club es un caos y la deuda cada vez es más grande.

Deportivamente, el club no rinde y hay grupos en el vestuario, lo que no ayuda para nada a salir de una situación como esta. Con Parreira se fue Alexandre Faria, coordenador de fútbo, que fue reemplazado por Branco, quien ya estaba el año pasado. Se va girando sobre la misma piedra y los personajes van y vienen nuevamente, como se puede apreciar. Y el desorden en el vestuario es evidente: Fred en Belo Horizonte para recuperarse de su lesión, de Leandro Amaral apenas hay notícias y de otros se tiene más notícias por sus juergas nocturnas que por su rendimiento en el césped.

Y socialmente, la 'torcida' parece haber dado la espalda al equipo, como lo demuestra la poca afluencia de público en los partidos al Maracaná y hechos tan lamentables como los que ocurrieron esta temporada en el campo de entrenamiento de Laranjeiras, en los que algunos aficionados llegaron a las manos con los jugadores.Además, debido a la situación deportiva, cada vez hay más oposición al presidente Horcades.

A la desesperada, el Flu ha contratado esta semana a Patrício Urrutia (centrocampista ecuatoriano ganador precisamente de la Libertadores del 2008 ante su nuevo club), Paulo César (lateral del Touoluse) y al argentino Ezequiel González (Rosario Central) para intentar lo imposible, escapar del descenso. Además, Cuca podría contar con alguna de las perlas que constantemente saca el club de Xérem, su centro de formación. Quedan 15 jornadas, pero parece ser que hay demasiado trabajo mal hecho, mal acabado y el futuro ahora mismo es negro. Hace 14 meses tocaron la gloria, que finalmente se les escapó: ahora, están a 3 meses de escapar del infierno, un infierno del que salieron recientemente. En el año 2000, el Flu jugaba en la Serie C de Brasil. En 2007, ganó la Copa y en 2008, fue subcampeón de América. Pero cuando las cosas no se hacen bien...al final se pagan. Pobre Flu. Y pobres patricinhas de Laranjeiras.