Leyenda viva. Sólo así se podría describir a Alessandro Del Piero, quien ayer, en partido de la Serie A del Calcio ante el Genoa, jugó su partido número 445 con la Juventus de Turín, convirtiéndose así en el jugador que más veces ha defendido la camiseta de la 'vecchia signora', superando al mítico Giampiero Boniperti.

Lo hizo además marcando dos goles, con lo que lleva ya 192 dianas con el equipo del Piamonte, superando con creces los 178 que tiene el mismo Boniperti en su cuenta particular y que hasta hace poco, suponían el récord histórico del club. Diecisiete temporadas en Turín, ciudad en la que llegó en 1993 procedente del Pádova y donde lleva ya 17 temporadas.

Nunca esconderé mi admiración por Del Piero, sin duda, el mejor jugador que ha tenido Italia desde la década de los 90, por encima de Baggio y Totti. Calidad, goles y sacrifício han sido siempre la mejor descripción del pequeño delantero, una leyenda viva a sus 35 años pero con cuerda para rato.

Hace años ya que la Juve navega en la mediocridad, pero Del Piero siempre se ha salvado de las críticas a los 'bianconeri' con su entrega en el campo. Campeón del mundo hace 4 años, difícilmente Marcelo Lippi lo llamará para ir a Sudáfrica, aunque sería sin duda, el premio a una gran carrera y trayectoria, a veces criticada por sus continuas lesiones que hicieron creer a más de uno que nunca volvería a ser la promesa que apuntaba ser a mediados de los 90.

Pese a ser un mito del club, Del Piero aceptó jugar en la Serie B para retornar a la Juve donde merece, sin escuchar las ofertas que tenía desde todas partes del planeta. Logró el ascenso, junto a los Buffon, Camoranesi o Trézeguet. Y, cuando todos le daban por acabado, continuó siendo el mejor en cada campaña en la Serie A desde su regreso.

Un grande del Calcio, un grande del fútbol, una leyenda viva de la que por suerte, todavía podemos seguir disfrutando cada domingo.