Hace ya unos años, tres jugadores colocaron el nombre de Auxerre en el mapa futbolístico: Djibril Cissé, Olivier Kapo y Khaliou Fadiga. Bajo las órdenes del eterno y legendario Guy Roux, los tres futbolistas coincidieron en la plantilla francesa entre 2000 y 2003. La primera temporada no fue muy buena, pero en la segunda lograron la hazaña de clasificar el modesto equipo para la Liga de Campeones al finalizar en tercera posición y en la 2002-03, acabaron a cuatro puntos del título en una de las ligas más igualadas que se recuerda. Además, ganaron la Copa Francesa en 2003 y la Intertoto en 2000.
Eran las estrellas de un equipo espectacular al que poco le faltó para igualar la mítica alineación de los Charbonnier, Goma, Blanc, Silvestre, Rabarivony, Lamouchi, Saïb, Martins, Cocard, Diomède y Guivarch/Laslandes; campeones de Liga y Copa en 1996 y que todavía tienen el honor de haber logrado la única Ligue 1 que figura en el palmares del club.
El éxito de los tres atacantes fue inmediato: los tres se hicieron con un puesto en sus respectivas selecciones (Fadiga es senegalés y Kapo y Cissé franceses) y debido a su espectacular juego ofensivo, el famoso 'tridente del Auxerre' que dio la vuelta al mundo por su fútbol y sus goles, pronto se deshizo en busca de nuevas aventuras, que no terminaron de ir bien.
Fadiga, que había llegado al club con 26 años procedente de la liga belga, fichó en 2004 por 3 millones de euros por el Inter de Milán, en el que sólo pudo disputar un encuentro tras serle detectado un problema en el corazón. Tras ser operado, probó suerte en Inglaterra en el Bolton, el Derby County, el Bolton nuevamente y el Coventry, jugando una temporada en cada uno sin llegar a disputar más de ocho partidos debido a las constantes lesiones que tuvo. Cuarto finalista en el Mundial de 2002 con Senegal, puso fin a su carrera en el Geerminal Beerschot de Amberes belga en 2008.
Olivier Kapo, formado en la base del Auxerre, enamoró con sus regates y constantes desbordes por la banda izquierda a la Juventus de Turín, club por el que fichó al finalizar contrato en 2004. Pero no cuajó en el calcio y fue cedido las dos siguientes temporadas al Mónaco y Levante respectivamente, antes de fichar en 2007 por el Birmingham, con el que no pudo evitar el descenso, y la posterior campaña por el Wigan. Actualmente, juega cedido a sus 29 años en el Boulougne-sur Mer de la Ligue 1, con el que no ha mostrado tampoco el nivel que ofreció con el club de la Borgoña.
Y por último, Djibril Cissé, el que más triunfó del tridente. Delentero centro muy veloz y potente, fichó por el Liverpool, en el que jugó sin llegar a cuajar dos temporadas (2004-06). Posteriormente, lo hizo en el Marsella, también dos campañas, una en el Sunderland inglés y finalmente esta temporada fichó por el Panathinaikos griego, con el que ha logrado la Liga y se ha proclamado máximo realizador.
Tras la marcha del tridente, otros jóvenes como Mexès, Boumsoung o Benjani fueron los encargados de tirar del carro del equipo antes de dar el salto, en las siguientes temporadas, a otros grandes del fútbol europeo.
Así fue sobreviviendo el Auxerre hasta que esta temporada apareció otro tridente que deslumbra en Francia por su fútbol, que han hecho que el equipo luche por el título a falta de pocas jornadas para finalizar el campeonato. Son el delantero polaco Ireneusz Jelen, el centrocampista Benoit Pedretti y el defensa Adama Coulibaly, la columna vertebral del equipo borgoñés que dirige Jean Fernandez.
Coulibaly, internacional con Mali, llegó al club en 2008, desplazando a Grichting al lateral zurdo y formando en el eje junto a Mignot, de tal forma que el equipo ganó en físico, contundencia y juego aéreo. Gracias también a las buenas intervenciones de Sorin bajo los palos, el equipo es el menos goleado del campeonato. Parte del éxito recae en Coulibaly, defensa de 28 años nacido en el seno de la tribu maliense de los Bambara. El espíritu guerrero que aprendió de pequeño lo muestra en el campo en cada partido, con garra y contundencia y una gran colocación. Bueno en los uno contra uno y en los balones altos (mide 186 cm), no tiene una gran salida de balón, aunque la seguridad que aporta al equipo lo hacen indispensable para Fernandez.
El director de orquestra del Auxerre no es otro que Benoit Pedretti, al que hace años compararon en Francia con Pep Guardiola pero que vio como su prometedora carrera se estancaba en seco. A punto de cumplir los 30 años, el capitán del equipo ha reencontrado en la Borgoña su mejor fútbol, el mismo que le llevó a despuntar con el Sochaux de joven y que le valieron para debutar con la selección francesa y para fichar por el Olympique de Marsella (2004) y el Olympique de Lyon (2005), donde por varias razones, no pudo mostrar su auténtico nivel. En 2006 pero, apareció la oferta del Auxerre y desde entonces, ha vuelto a recuperar su sonrisa a la hora del pase y su serenidad para dirigir al equipo. Todos los balones pasan por Pedretti, quien, si bien no destaca por su rapidez, es el encargado de empezar las contras de un equipo que ha demostrado ser letal en la salida rápida desde la defensa hasta la portería rival. La velocidad con la que imprimían el juego y las transiciones los dos Olympiques no se adaptó con el estilo de juego de Pedretti, más pausado, más lento y de más toques. Ahora pero, la velocidad de Nicualae y Jelen en ataque hacen que Pedretti pueda quedarse en el centro del campo para servir sus mortales pases e iniciar el juego del equipo. Con libertad de movimientos en el centro del campo, Pedretti es el cerebro del nuevo Auxerre y uno de los mejores pasadores de la Ligue 1, sino el mejor, gracias a su visión del juego y su gran técnica, que le permite poner el balón donde sus ojos ven un espacio.
El tercer jugador del nuevo tridente del Auxerre es el polaco de 29 años Ireneusz Jelen, quien, como Pedretti, llegó al equipo en 2006. Tras despuntar en el Wisla Plock polaco con su técnica y velocidad, Jelen llegó a Francia con 25 años, y ya en su primera temporada fue el máximo realizador del grupo. Oportunista y con intuición, es el mejor aliado de Pedretti para destrozar cualquier defensa contraria. Jelen además, explota su gran velocidad para sorprender y es la principal arma de un equipo que tiene en el contragolpe a su mejor arma. Sin ser un prodigio técnico ni tener un físico privilegiado, ni una gran lectura del juego, Jelen no duda en disparar a portería a la mínima ocasión ni en aprovechar cada hueco que dejan los contrarios para dejar su sello en forma de gol. Las lesiones que ha tenido han mermado al equipo las últimas temporadas, aunque ahora, en forma nuevamente, ha demostrado su importancia dentro del equipo a base de goles. Además, suele aprovecharse del trabajo sucio que hace su compañero Niculae en ataque, más luchador y también más pasador que finalizador.
Coulibaly, Pedretti y Jelen, el nuevo tridente del Auxerre, que junto a los Grichting, Licata, Birsa, Niculae o Hengbart, han llevado de nuevo la ilusión de la mano de Jean Fernandez en el Abbé-Deschamps, a falta de ver cuándo marcharán nuevamente las nuevas perlas del equipo de la Borgoña, que, a falta de dinero, deberá volver a dar la oportunidad a nuevos jóvenes o jugadores semidesconocidos para seguir en la élite. Y como lleva demostrando temporada tras temporada, olfato para acertar seguro que no le faltará.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados