Hay un equipo llamado a arrollar esta temporada si los grandes clubes europeos lo permiten y no se llevan a todos sus cracks. Es el Santos brasileño, el mismo en el que un día jugó Pelé y del que salieron hace poco Robinho y Diego para provar suerte en Europa tras haber ganado la liga brasileña pese a su juventud. Nuevamente este año el Santos tiene un super equipazo, que ha sido capaz de marcar de marcar hasta ahora en todos los partidos disputados, entre el Campeonato Paulista y la Copa de Brasil, y que consiguió en 11 encuentros marcar 3 o más goles.

Hoy, el Santos dio el primer golpe sobre la mesa para llevarse tres años después el Campeonato Paulista, el torneo estadual más importante de Brasil. Acostumbrado a las exhibiciones que ha ofrecido a su torcida en este inicio de año en Brasil, el Peixe no lo tuvo fácil ante el Santo André en la ida de la final del Paulista, disputado en el estadio del Corinthians, Pacaembu.

Bruno Cesar hizo saltar la sorpresa cuando, en el 34 de la primera parte, avanzó al Ramalho con un lanzamiento de falta. Pero la previsible reacción del Santos no tardó en llegar, y dos goles de Wesley y otro de André, todos en la segunda mitad, dieron la vuelta al marcador y una ventaja que sólo Rodriguinho, ya al final, pudo reducir estableciendo el 3-2 final que, salvo milagro, le da ya medio título al Santos. Y la remontada vino sin su mejor jugador, Neymar, lesionado en la primera parte.

El Peixe, tal y como es conocido, es ahora mismo el equipo más de moda y espectacular de Brasil. Tras la decepcionante 12a posición con la que finalizó el Brasileirao 2009, el club que en su día Pelé hizo grande se puso manos a la obra para evitar otra campaña similar. La primera decisión fue contratar a Dorival Junior, el técnico que subió con el Vasco da Gama la temporada pasada de la Serie B a la A. Con él regresó un mito dentro del club, Giovanni, quien cumple su tercera etapa en el Santos antes de colgar las botas a sus 38 años, aunque no ha tenido los minutos que esperaba.

Dorival ha logrado formar un equipo campeón manteniendo buena parte de la estructura que se encontró cuando llegó: Felipe sigue siendo el portero titular, aportando sobriedad y una buena colocación; entre George Lucas, ex del Celta de Vigo, y el polivalente Pará, se disputan la plaza del lateral derecho, mientras que el veterano Léo, quein regresó la temporada pasada tras hacer carrera en Portugal, es el dueño del lateral zurdo,. En el centro de la defensa los veteranos Edu Dracena y Durval suelen ser la pareja de centrales que utiliza Dorival Junior, aprovechando la amplia experiencia de ambos.

La defensa es, seguramente, la línea más frágil del equipo, que de medio campo para arriba tiene un potencial que lo coloca entre los mejores del mundo, sin lugar a dudas. Arouca, quien brilló en el Fluminense en 2008 y que no tuvo muchos minutos la temporada pasada en el Sao Paulo, ha recuperado su mejor fútbol en el Peixe, en el que cubre a la defensa con su trabajo impagable en el centro del campo. A su lado Wesley, tras su paso por el Atlético Paranaense, es el encargado de empezar a organizar el juego ofensivo del equipo, al que añade su llegada a puerta, como se vio con los dos goles de hoy. El pequeño Madson, un motor que no termina de asentarse como titular, también dispone de minutos en el centro del campo del Peixe. Marquinhos, también contratado este año tras su gran temporada en el 2009 jugando en el Avaí, suele caer más en las bandas, mientras que el otro centrocampista, Paulo Henrique Ganso, es uno de los diamantes en bruto del equipo. Con una gran técnica y velocidad de ejecución en todas las jugadas, capaz de poner la pelota en el sitio preciso, combina a la perfección con los delanteros. Con un buen físico, va bien por alto y también con sus precisos disparos a puerta. Una de las perlas del club y uno de los jóvenes con más futuro en Brasil, llamado a dar el salto a Europa en breve.

Y arriba, dos jugadores parecidos pero a la vez bien diferentes entre ellos: Robinho y Neymar. De Robinho hay pocas cosas para decir, tras su paso por Europa y la 'canarinha'. Imparable con su regate y sus bicicletas en carrera, ha vuelto a recuperar la sonrisa y la ilusión por el fútbol tras su gris paso por Inglaterra. Pero ahora mismo, Robinho está eclipasado por Neymar, de lejos, el mejor jugador que hay en Brasil ahora mismo. De características muy similares, Neymar no se adorna tanto en sus acciones y es más letal de cara a gol. Un auténtico crack, sin duda. Robinho y Neymar suelen dejarse caer por las bandas, impidiendo la subbida de los laterales del equipo, como suele suceder en el fútbol brasileño, y entrando desde la banda, acaban desbordando la defensa rival buscando el pase al compañero que viene por el centro o finalizando ellos mismos la jugada. Con apenas 18 años y conocido como el Messi brasileño, Neymar presenta una media de casi medio gol por partido con el Santos, en el que fue la revelación la temporada pasada con sólo 17 años. Un espectáculo de jugador que está eclipsando a Robinho, al que prontó dejará pequeño jugando a fútbol. Referencia también para André y Maikon Leite, dos buenos y jóvenes delanteros del equipo. Leite, a sus 21 años, ha sufrido ya dos gravísimas lesiones, pero con su entreda y dedicación, la misma que cautivó a la torcida del Vila Belmiro, ha podido regresar al fútbol de alta competición.

Demasiados cracks y juventud en el Santos, que de mantener el actual equipo, es candidato a todo. El descaro de sus jugadores es único, igual que las danzas que hacen después de cada gol. Pero la tentación de tanto diamante en bruto por parte de los equipos europeos hace pensar que no durarán demasiado en un club especializado en formar a grandes talentos para venderlos luego al mejor postor. Gracias a ello, el Santos puede presumir hoy en dia de unas de las mejores instalaciones a nivel de club en Brasil y de tener una economía saneada.